Una lección de Idlib para Hezbolá: ¿prepara Israel un ataque?

Por Elijah J. Magnier: @ejmalrai

Por primera vez desde su existencia oficial en 1985, el Hezbolá libanés le tocó enfrentarse en el campo de batalla con el ejército turco, uno de los más potentes de la OTAN. El enfrentamiento cara a cara se dio en la zona rural de Idlib, donde docenas de soldados turcos perdieron la vida codo a codo con yijadistas y combatientes extranjeros de distintas nacionalidades, incluyendo miembros de al Qaeda. El ejército turco/OTAN empleó armamento y táctica similares a las de Israel. Sorprendieron a Hezbolá de noche, usando drones y bombardeo quirúrgico detrás de la línea de combate, matando a nueve militantes e hiriendo a 65 en un sólo ataque. Murieron tantos efectivos en un sólo lugar por la implosión de un edificio completo bajo el cual se concentraron, ubicado tras la principal línea del frente.

Otro factor lo constituyó el retiro inesperado de la cobertura aérea rusa en el momento en el que Turquía enviaba sus Vehículos Sin Tripulación (mejor conocidos como drones) tierra adentro, atacando por primera vez a Irán y sus aliados. Esta confrontación introdujo una nueva doctrina militar para los militantes de Hezbolá, y les ofreció una nueva lección basada en experiencias a las que nunca se había enfrentado en el pasado. Turquía empleó sus drones, cohetes TRG-122 guiados por satélite, Sistema de Cohetes de Artillería de Alta Movilidad (HIMARS, por sus siglas en inglés) y ataque sobre tierra realizado por el ejército, peleando junto a los yijadistas. Es muy similar a aquello con lo que Israel ha estado amenazando a Hezbolá dentro de una guerra inevitable. 

Así mismo, la preocupación de Israel sobre la extraordinaria capacidad de asalto nocturno del Hezbolá en Saraqib tiene un doble filo: precisar la habilidad y el desempeño que puede desarrollar Hezbolá contra Israel en caso de guerra, lo que le provoca nuevas preocupaciones. Israel ha expresado desconcierto sobre el nivel de amenaza de la fuerza de élite “al-Radwan”, de desplegarse en las fronteras libanesas. ¿Podría Israel planear un ataque rápido similar contra las fuerzas de Hezbolá?

Una fuente dentro del “Eje de la Resistencia” dijo que “durante la última guerra en 2006, los drones israelíes cubrían el cielo del Líbano, proveyendo con información de inteligencia a la base de controladores que adelantaba las instrucciones a los F-16, para que bombardearan objetivos selectivos. Hoy vemos drones que pueden bombardear de forma instantánea cualquier blanco considerado hostil, sin perder tiempo valioso o poniendo en riesgo la vida del piloto a bordo de un F-16 cuando está al alcance de un sistema de misiles antiaéreos que pudiera haber adquirido Hezbolá”. 

De acuerdo a las fuentes dentro del “Eje de la Resistencia”, “se espera que Israel ataque a las fuerzas especiales de Hezbolá para destruir su capacidad de despliegue en la frontera. Israel está al tanto de la presencia de una fuerza de reserva de varios miles de efectivos de lasfuerzas especiales que regularmente se alternan luego de servir en Siria, donde han sobrevivido a una de las guerras más feroces para cualquier ejército. A Israel le gustaría destruir todos los túneles y fortificaciones esparcidas a lo largo de la frontera sin necesariamente destruir la infraestructura libanesa, para evitar provocar una guerra total. Por lo tanto, en la mente israelí, podría amplificar la amenaza de Hezbolá atacando y no alabando su desempeño. Israel está acostumbrado a campañas contra un objetivo específico o una amenaza mucho antes de cualquier ataque o justificar su acción, pese a la irrelevante que la legislación internacional le resulta para Israel y su aliado estadounidense”. 

Cuando los Estados Unidos quisieron invadir Irak, de repente Saddam Hussein estaba fabricando Armas de Destrucción Masiva y estaba al frente del quinto ejército más fuerte del mundo. Estados Unidos destruyó en días al ejército iraquí, pero los medios estadounidenses amplificaron la amenaza de Saddam para justificar la invasión. 

En Siria, Israel está retratando a Hezbolá como si estuviera combatiendo día y noche y como si cada uno de sus militantes estuviera equipado con los equipos más sofisticados, además de la amenaza que en sí representa su Secretario General, Sayyid Hassan Nasralá. Esto se parece a la campaña que se desarrolló por varios meses contra el mayor general iraní Qassem Soleimani, previo a su asesinato. 

Eso no quiere decir que Hezbolá no esté equipado con decenas de miles de cohetes y misiles, y que sus fuerzas especiales no estén muy bien entrenadas. Es cierto que esta fuerza de élite ha reunido una experiencia única en nueve años de guerra en Siria. Sin embargo, Hezbolá nunca ha iniciado una guerra, no buscará provocarla, aunque no le rehuiría a la guerra de ser impuesta. Hezbolá no representa un peligro para Israel a menos que sea atacado .

Israel ha estado amenazando a Hezbolá con un tipo de guerra sin precedentes: el tipo de guerra que Hezbolá ha exhibido en Idlib. Enfrentar a un ejército de la OTAN es una experiencia inédita que le ha enseñado mucho. 

La primera lección aprendida fue el uso de teléfonos celulares y la carrera por publicar en redes sociales. Hezbolá tiene una directiva similar a la de Israel, y la mayoría de los ejércitos alrededor del mundo, de no usar los teléfonos en el frente de combate. En los últimos años, la dirección no ha logrado imponer la prohibición a todos sus miembros en Siria, a pesar de muchas directivas emitidas. Es tentador para los miembros jóvenes de las fuerzas especiales replicar contra la campaña de desinformación que los rebeldes y yijadistas han perfeccionado. 

Durante la reciente batalla de Idlib, Hezbolá se mantuvo firme y conservó el control del este de Saraqib, cuando el ejército sirio retrocedió tras sus líneas luego del ataque de miles de yijadistas. El ejército turco planeó empujar hacia Talhiya para crear un boquete en el frente y alcanzar al-Hader vía Tal al-Eiss. El uso de celulares por parte de Hezbolá facilitó que Turquía identificara la ubicación de las fuerzas de Hezbolá que se concentraban, y bombardeó a las Fuerzas Especiales Radwan con sus drones, matando a nueve he hiriendo a 66, de un total de 120. La fuerza restante fue capaz de detener el avance cuando se incorporaron los aliados de Fatemiyun y Zeinabiyun (que también sufrieron 21 bajas) repeliendo el ataque. 

El contra-ataque para recuperar Saraqib ha sido lo más espectacular que ha llevado a cabo Hezbolá en nueve años de guerra. Se realizó de noche, cuando se necesita más tiempo para ejecutar la tarea, y aún así, en pocas horas, la totalidad de la ciudad fue liberada.

Israel se sorprendió con cómo las Fuerzas Especiales de Hezbolá atacaron de noche a un enemigo atrincherado con posiciones tomadas en ubicaciones preparadas y defendibles en toda la ciudad. Combate nocturno sin reconocimiento o ensayo previo es algo que no muchos ejércitos están en capacidad de hacer. La diseminación de órdenes, mientras evitan que sus hombres mueran cuando los yijadistas atacan por diferentes flancos de la ciudad, no fue una tarea sencilla.

Atacando de noche redujo la probabilidad de ir contra civiles en combate urbano, dentro de una ciudad que se ha convertido en la línea del frente. Las fuerzas especiales se apoyaron en su habilidad para navegar buscando una vía para hacerse su camino dentro de las posiciones yijadistas, y despejarlo sin suficiente visión nocturna, en todas las direcciones, y que no fue hasta las primeras horas de la mañana que los yijadistas se dieron cuenta de la situación difícil en la que se encontraban, antes de comenzar a retirarse. 

Hezbolá se preocupó por cada miembro de las fuerzas especiales y aún así llevó a cabo el ataque nocturno con nuevos refuerzos que llegaron la noche del ataque, con poco tiempo disponible para instrucciones o familiarización con la ciudad. Rusia observaba el avance de Hezbolá y apoyó con 27 ataques que ayudaron a despejar. 

Al pelear contra yijadistas instruidos y dirigidos por un ejército de la OTAN inteligente, Turquía le ofreció a Hezbolá la oportunidad de aprender a adquirir nuevas experiencias en el campo de batalla sirio. Fue un entrenamiento en vivo contra las nuevas capacidades del ejército israelí y la mejor forma de cazar y derribar drones, encontrando las medidas adecuadas para evitar a estas máquinas letales. 

La recuperación de Saraqib fue una escuela única para Hezbolá: Israel no puede ignorar el alto rendimiento de este actor cuasi-estatal con un ejército irregular, pero organizado y bien entrenado. Tel Aviv no puede sorprender a Hezbolá en la próxima guerra porque no ha logrado limitar el conocimiento militar y sus capacidades de guerra. Hezbolá tiene muchos drones armados, decenas de miles de cohetes y misiles, y son capaces de combatir en todos los climas, bajo condiciones día-noche. Puede tomar la iniciativa y contra-atacar en vez de limitarse a la defensa, como ha hecho en toda guerra israelí en el Líbano. 

Las Fuerzas Especiales de Hezbolá desde el campo de batalla, se filmaban a sí mismos justo antes de morir. No porque buscaran una razón para morir. Al contrario, se tomaron precauciones extra para limitar el número de bajas. Pero confrontado con la muerte, dejan un rastro de su espíritu durante los últimos segundos. Las amenazas israelíes no sacudirán su moral. La solución más clara para los oficiales israelíes: no intenten una guerra, así los objetivos sean limitados. 

Traducción: Diego Sequera

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