¿Qué quiere Francia de Líbano y Hezbola? ¿Tendrá éxito en lo que busca? (3/3)

Escrito por Elijah J. Magnier: @ejmalrai

Traducido por Diego Sequera

Desde Líbano,el presidente francés Emmanuel Macrón ha transmitido mensajes con múltiples direcciones. Queda claro que Estados Unidos no objetó su intento de intervenir directamente. Líbano es un país muy complejo y Francia no tiene la base necesaria para concretar los cambios que desea. Pero el país europeo quiere retomar una presencia fuerte en la Tierra de los Cedros, comenzando en el puerto y terminando acuerdos petroleros, gasíferos, eléctricos e infraestructurales para construir una base popular robusta, de llegar a tener éxito con este esfuerzo. 

Sin embargo, hay otra razón que explica la presencia de Francia en el Medio Oriente, de donde ha estado ausente por un buen rato, y esa razón es la presencia turca que está construyéndose posiciones fijas en Libia, Irak, Siria, Líbano y Palestina. Luego de la explosión del puerto el 4 de agosto, el vicepresidente turco Fuat Oktay llegó a Líbano encabezando una delegación que también incluyó al ministro de exteriores Mevlut Cavusoglu, expresándole al presidente Michel Aoun “la preparación de Turquía para construir el puerto y las edificaciones adyacentes”. 

Turquía no se detuvo ahí, sino que anunció su disposición de concederle “ciudadanía turca a cualquiera que declare ser turco o turcomano y desea volverse ciudadano”. Esto tiene implicaciones enormes, porque la presencia de ciudadanos turcos en un país cercano del Medio Oriente le ofrece al liderazgo en Ankara una excusa para intervenir directamente para “proteger a sus ciudadanos” cuando lo considere necesario. La expansión turca en Libia, Irak, Chipre y Siria claramente no detiene al presidente Recep Tayyip Erdogan -que visitó a la comunidad turcomana libanesa en el norte dle país en el pueblo de Kawasha, Akkar, en 2020- de extender sus brazos hacia Líbano. 

El punto de apoyo de Turquía apareció en el norte del país a través de la asistencia ofrecida por la Agencia Turca de Cooperación y Coordinación (TIKA) en las regiones norteñas de Denniyeh, Trípoli y Akkar. Se ha registrado una actividad notable de las asociaciones turcas en otras localidades libanesas, particularmente en Ketermaya, el campo de Burj Al-Barajneh, Debbieh y otros campos palestinos. 

Ha sido la práctica de los estados detrás de agencias de asistencia y organizaciones no gubernamentales (ONG) el pavimentar el camino para construir un ambiente de incubación para quienes financian estas agencias. Líbano ha estado abierto a la “interferencia” extranjera y, por décadas, ha asumido la intervención de muchos países en sus asuntos domésticos, en especial tras la salida de Siria (en 2005), que tuvo un papel de gran influencia en el Líbano. Luego de la explosión del puerto en agosto de 2020, una centena de ONGs se registraron oficialmente para ser capaces de recibir 290 millones de dólares de donaciones del mundo para (al parecer) distribuir ese dinero en las zonas más damnificadas de Beirut. 

Turquía tiene un interés particular en involucrar a sus empresas en Líbano para exploraciones gasíferas y petroleras, y ve al país como terreno fértil con oportunidades para establecerse de una forma más robusta. Los aliados potenciales existentes de Turquía en Líbano están más que preparados para adoptar la línea turca luego del declive de influencia de Arabia Saudí en el país en particular, y en el Medio Oriente en general.Además, el declive de la popularidad del ex primer ministro Saad Hariri, quien solía disfrutar del apoyo de la mayoría suní, y las agudas diferencias en la arena de los suníes libaneses que está divida en múltiples secciones bajo una multiplicidad de líderes de distintos trasfondos está ofreciéndole un ambiente perfecto a Turquía. Existen fuertes señales e indicaciones visuales de que Ashraf Rifi, ex Ministro de Justicia, ha cambiado de lealtad de los saudíes a 

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La visita del presidente francés provocó una tormenta en un vaso de agua. La clase política libanesa todavía es fuerte a pesar del fracaso deprimente en reconstruir el país por muchas décadas, y, cuando acusados de corrupción, refugiándose detrás de sus respectivas sectas. Sin embargo, se ha creado un vacío entre estos políticos y la gente, que ha comenzado lentamente a despertarse. Lo que propone hacer el presidente Macrón solamente representa pasos temporales para compensar el actual vacío de Estados Unidos. Pero Francia dista de tener el éxito para cubrir incluso una pequeña parte del déficit de 81 mil millones de dólares. Todo lo que ha sido capaz de reunir el presidente francés no llega a más de 300 millones, insuficientes para reparar incluso una parte de lo que fue destruido en la explosión en el puerto de Beirut. De este modo, si incluimos la escasez financiera y el papel de los Estados Unidos después de las elecciones del 3 de noviembre, es muy poco probable que París alcance sus objetivos deseados en Líbano. 

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